Si el promedio de nacimientos en el mundo al día es de unos 365.000, y el de muertes es de poco más de 150.000, significa que mueren bastante menos de la mitad de los que nacen.
Lo que implica que el mundo necesita más muertos para poder mantener el equilibrio, puesto que ya está superpoblado y va a seguir en aumento.
En España, el pronóstico de muertes al año es de menos de 390.000.
La gran mayoría son por enfermedades y cosas relacionadas con la salud (unas 370.00 muertes).
Por accidentes de tráfico, laborales, caídas, fuego, ahogamientos, envenenamientos accidentales y complicaciones quirúrjicas, mueren unos 13.000.
Por agresiones, homicidios y asesinatos sin intención determinada, al año mueren menos de 500 personas.
Sin embargo, parece ser que, aunque no nos va mucho eso de matar a los demás, cuando se trata de uno mismo, las cosas cambian, pues resulta que al año hay más de 4.000 suicidios (intentos de suicidio no incluídos).
Más de 4.000 personas que no encuentran razones para seguir viviendo. Más de 4.000 personas que se ven sobrepasados por la vida y deciden acabar con ella. Más de 4.000 personas que se rinden.
lunes, 31 de agosto de 2009
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